2/27/23

La iluminación nos llegará cuando no pensemos en ella, cuando no la deseemos...

Y todos los aquí presentes sabemos que no hemos de buscar la iluminación, todos. Nadie de nosotros desconoce que la iluminación no se busca, la iluminación llega. Y llega en el preciso momento en que hemos entendido, superlativamente, que lo importante, lo más importante, es dar. Dar sin esperar nada a cambio. Y también, que no buscando la iluminación estamos dando.

Ni siquiera un asomo de anhelo es preciso para el trabajo que estamos preconizando. Un trabajo en el que, por dicho motivo, ni hemos de pensar en que lo hacemos, porque brota de nuestro corazón. Y nuestro corazón no piensa, actúa simplemente con amor.  

Hemos entendido que no habremos de valorar nuestra entrega, porque valorarla significaría deseo y el deseo es lo contrario a la iluminación. Por lo tanto, la iluminación nos llegará cuando no pensemos en ella, cuando no busquemos el perfeccionamiento, cuando no lo deseemos. Y ni mucho menos aún cuando lo anhelemos. Por lo tanto, la iluminación llegará. Y el camino iniciático lo recorreremos espontáneamente, intuitivamente, con mucho amor y sobre todo con mucha humildad. 

Shilcars. (Comunicado (304) Apertura del 12° Pliego) 

2/04/22

NUESTRO PENSAMIENTO PUEDE VIVIR SIMULTÁNEAMENTE LOS DOS MUNDOS


“Está muy bien que leamos los textos, que formulemos nuestras síntesis y análisis, porque esto sin duda alguna nos llevará a la clarificación. Aunque debemos tener en cuenta también, que se necesita una mayor aproximación a la síntesis de lo que estamos hablando, y pregonando de alguna forma.

En cambio, esto no se produce aún. Y ahí es donde deberíamos reflexionar.
Deberíamos pensar profundamente en el hecho de que siendo, como somos todos,
seres divinos portadores de la gran realidad,

¿por qué el hecho de dormir tan plácidamente y olvidarnos de nuestras propias raíces?
Este es el mensaje que podríamos grabar en nuestra mente:
“Estamos dormidos, y en cambio somos conscientes, en algunos momentos,
de que ello es así.

Y volvemos a dormirnos, en ese sueño de los sentidos.”
Esta es la frase que deberíamos colgar en lugar bien visible, y ello nos ayudaría a ir despertando: a través de la autoobservación, del estado consciente.
Y seríamos conscientes, también, de cuando alguna pena ronda por nuestra mente,
algún incidente, algún accidente, algún problema.

Y si fuésemos conscientes a cada momento de lo que por nuestra mente circula,
haciéndonos abandonar constantemente nuestra trayectoria vital objetiva,
llegaríamos a la meta propuesta en ese día tan interesante como es el día a día.”
-Shilcars-

4/30/14

SER CONSCIENTES DE NUESTRA NADA.


Podríamos empezar por ser conscientes de nuestra nada. De que nada somos, conocemos 
o sabemos. Y es que nada del saber puramente intelectual nos es del todo necesario ahora, 
en estos momentos, en esta época, si lo que anhelamos es subir por ese imaginario escalón 
vibratorio del despertar de la consciencia.

Ignoremos, de alguna forma, pensamientos que puedan inducir a un afincamiento de la
personalidad, a un reforzamiento del yo tridimensional, porque de algún modo estaremos
dando alimento al ego. Esa masa egoica añadida a nuestra psicología, y que desvirtúa el 
pensamiento consciente y objetivo.

Es indudable que el ser humano de esta generación necesita, en el cambio cósmico que 
se está generando y que ya es evidente a escala planetaria, una transformación profunda 
de sus estructuras mentales. Y mientras estas se apoyen únicamente en digamos 
muletas de pura intelectualidad, el avance va a resultarle muy difícil.

Está bien que dispongamos de un vasto conocimiento sobre determinadas materias:
matemáticas, física, química, biología… pero todo ello no es suficiente para el próximo 
salto evolutivo. Todo lo que alcanza nuestro entendimiento, que podemos tocar, oír, ver; 
todo lo físico y perenne, en cierto modo es relativo y por lo tanto ilusorio, maya. La realidad 
verdadera se encuentra en lo que aparentemente no existe, en lo “invisible” que no se ve y 
siente, y es porque está más allá de nuestros cinco sentidos.

Trascendiendo mentalmente este espacio ilusorio, hallaremos la Nada. Pero, ¡oh paradoja!, 
en esa Nada recrearemos nuestra realidad. Una realidad en un movimiento continuo, 
rico en procesos mentales sublimes.  

INTERESA SABER CÓMO SOMOS REALMENTE...


Estáis en un nivel, en este proceso 3D, en el que olvidáis la propia dinámica de la 
existencia. Habéis pasado a un segundo término vuestro conocimiento ancestral.
Todos vosotros sois maestros de un alto nivel, que en un rasgo de humildad 
habéis decidido penetraren este paréntesis y experimentar aquellos estados 
mínimos de la consciencia humana, a un nivel 3D.

Os habéis propuesto, al venir aquí, intentar sentir en lo más íntimo 
de vuestro corazón lo que es la propia ignorancia.

Por eso, a veces intentamos haceros comprender que el mayor avance en
vuestra consciencia es practicar la humildad, saberos que ante todo sois
espíritus inquietos que nada ni nadie debe someteros, pero aprended
a dejaros someter, conscientemente eso sí, por aquellos hermanos
que a su vez os sirven de espejo para el deambular tridimensional.

Ofreceros de todo corazón a sus “antojos”, entre comillas, ofreceros
como muestra de humildad, pero no de una forma intelectual o racional,
sino desde lo más profundo de vuestro corazón.

El cosmos os prueba constantemente y quiere saber hasta qué punto sois
capaces de reconoceros en la humildad y os pondrá pruebas por todas
partes y en todos los lugares, en todas las acciones y circunstancias.

El cosmos espera de todos y cada uno de vosotros la humildad suficiente
como para ser capaces de servir a los demás sin esperar nada a cambio.
Sin embargo aquí todos tenéis un rival que antes que aborrecerlo debéis
comprenderlo. 

Dicho rival es vuestra personalidad, vuestro ego en definitiva, aquel que ha
tenido la suerte de obtener ciertos conocimientos y cree que ya debe pasar
a otro nivel en el que se le reconozcan sus grandes capacidades y dotes
intelectuales, tanto de conocimiento como de sabiduría.

Y es ahí, precisamente, donde el cosmos nos prueba, nos tienta y nos moldea
al igual que el hierro candente en la fragua del herrero. Porque le interesa
saber si realmente nuestra acción y desenvolvimiento lo es de una forma
intelectual o propiamente de corazón, de un conocimiento profundo.

Porque no basta con revestirse con los hábitos del monje, sino que además
debe demostrárselo uno mismo, que es un monje y no simplemente unos
hábitos, porque los hábitos verdaderamente no hacen al monje, sino sus acciones.

¿Y REALMENTE QUÉ ES AUTO-OBSERVACIÓN?



Pues muy sencillo: La auto-observación es equilibrio, es no pensar, es estar atentos 
al momento y al instante preciso.

Este instante en el que estamos aquí, es únicamente lo que ahora nos importa. No debe 
importarnos lo de fuera, sino lo que estamos haciendo aquí y ahora.
Esta es una práctica desde luego fantástica y produce muy buenos resultados: el estar 
siempre aquí y ahora. No vivir del pasado, ni para el futuro sino, repito, del aquí y ahora.
Realmente, cuando estéis en el aquí y ahora dejaréis de pensar y vuestra mente se abrirá 
de par en par.

Estemos atentos a nuestros pensamientos, a nuestras acciones, a todo lo que nos rodea, 
porque la clave del auto-descubrimiento está en todo ello. Y está en todo ello precisamente 
porque no se trata de descubrir el exterior, sino el interior mismo de todas las cosas. Ahí 
está la diferencia.

Lo cual nos indica que debemos analizar, observar, profundizar en la síntesis de lo que nos 
rodea, pero no en las formas sino en el fondo de las cosas mismas. Ahí está la razón de todo.
Y como todo es un puro mosaico holográfico cuántico, en cualquier elemento que nos rodea 
podemos, repito otra vez, descubrir la verdad intrínseca de nuestra presencia aquí y ahora.
Con la mente abierta, con la mente en equilibrio, con ese pensamiento de bondad, sin juzgar 
únicamente con la intención puesta en el anhelo de servir a la Energía, nuestra mente 
permanecerá abierta, cual antena al infinito. Y del infinito macrocósmico y microcósmico 
nos llegará la verdad auténtica y empezaremos a ser libres.

Shilcars. 


 
 

"EL AMOR ES LA CLAVE PARA EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA"

Pensad por un momento lo importante que puede llegar a ser el
despertar, de una forma directa, en el corazón mismo de ese
Conocimiento sin par. Que abre puertas al proceso por el cual la vida
humana debe trascender y así florecer, en un conjunto armonioso,
privado ya de ciertas ataduras psicológicas ancestrales. Superando, a
través de esa misma comprensión, un muro que al parecer os es
infranqueable y lo único de cierto es que no lo es, porque ni tan solo es un
muro.

El despertar crístico se alcanza tras largos procesos de trabajo
interior. De descubrirse uno mismo, renunciando asimismo a todas las
connotaciones de la materia. Y esto, amigos míos, es muy difícil, al menos
para mí. Pero intuyo que en algún lugar muy profundo de mi Ser está
esperando el resucitar crístico de mi persona como entidad cósmica.

Aunque es bueno que empecemos ya desde un aspecto evolutivo muy
temprano, a confiar en el anhelo de llegar a ser un buen espíritu crístico.
Y es ya llegado el momento en que el ser humano entienda que la
faceta más importante de su existencia es, precisamente, la que no ve, la
que no puede tocar, la que no huele, la que no oye. Y este es el revulsivo
que debéis emplear para el despertar. Para que entre la iluminación en
vosotros. Para que seáis conscientes de ella, porque el ser humano
dispone de la debida capacidad creativa para ello.

Sili Nur.